Ese día cuando Mou fue a dormir, se recostó y sonrió. Mientras lo hacia, pensaba en su nueva gran victoria. Aquella noche cuando Guardiola fue a dormir se dio cuenta que no podía, su mente trabajaba demasiado. No pensaba en la Barza ni en la Champions. Pensaba en el error que había cometido.
Ya era miércoles y Guardiola no había podido dormir. Sabia cuan difícil era todo. Se había dado cuenta que siempre fue la sombra de un Mou que, a su manera, lo había ganado todo. Sabía que si quería escribir su propia historia tenía que hacerlo ahora. Ganando, tenia con que hacerlo.
Guardiola salió de su cuarto ese día y fue a buscar a sus muchachos. Mientras caminaba a su encuentro, pensaba en las palabras que diría para motivarlos, para que jueguen como si fuera el último partido de sus vidas. Llegó al restaurante del hotel para desayunar, solo atinaba a sonreír a todos los que lo miraban, se sentía nervioso. Era un niño que por primera vez había hecho una travesura. No sabía como reaccionar, no sabia que hacer. Solo sabía que la jodió.
Mientras el bus transitaba por las blancas calles madrileñas, él solo atinaba a cogerse la extensa frente. Se ponía a pensar que calculo tendría que hacer. Sabía que su principal matemático estaba lesionado y no jugaría. Ese maestro de algebra capas de resolver las mas complejas defensas no estaría para ayudarlo. Iniesta había tenido un problema muscular y se perdería el encuentro. Pero Pep sabe que cuenta con otro gran matemático, Xavi Hernández, ese que precisión, es su segundo apellido. Un maestro del cálculo y de la geometría. Un hombre que hace ver a la física como el juego de niños. Pero había algo mejor. Un alumno fabuloso. Un alumno que aprovecha cada movimiento de sus profesores para terminar la jugada y aprobar siempre con la mejor nota el examen. Ese jugador que es hijo de los dioses, que es el mesias del fútbol, Lionel Messi. Un alumno capas de resolver los problemas mas complicados el solo, haciendo ver a los demás como amateurs. Haciendo ver a Maradona y Pelé como simples mortales.
Habían llegado al Bernabeu. Todos se cambiaban, todos menos uno. Él revisaba su lista ya no de catedráticos, sino de guerreros. Porque por primera ves no le importaba mostrar arte, no le importaba dar cátedra, no le importaba jugar al futbol. Solo le importaba una cosa: ganar
Los jugadores hacían filas para salir a calentar mientras escuchaban los cánticos. Sabían que qué no solo los 80 mil hinchas los pifiarían, sino medio planeta. Esta mitad del planeta que es blanca. Pero había algo que los animaba, los motiva mas. La otra mitad del planeta, esa otra mitad azulgrana.
Guardiola era el más nervioso, sabía que seria su partido más difícil. Sabía lo que había ocasionado no con sus tácticas, sino con sus palabras. Aun dudaba de su alineación. ¿Cual de todos estaría mas inspirado ese día? ese día Guardiola no jugo ni un solo minuto. Sudó más que todos.
Había llegado la hora de la hora. Todos los jugadores y cuerpo técnico estaban reunidos esperando sus palabras. Él no sabia que decir, parecía ser su primer partido como técnico. Los jugadores sentían su nerviosismo, sabían que estaba pasando, sabían el compromiso que tenían. Pero cuando menos se lo esperaban, cuando menos se lo imaginaban, Guardiola se decidió a hablar. Todos querían oír las palabras que los encendería, como la chispa que prende la pólvora. Pero Guardiola solo atino a decirles una cosa:"salgan a jugar como siempre lo hacen, diviértanse". Sabía que ya había cometido un error, no cometería dos. No volvería a caer en el juego de Mou, no esta vez.
Salieron los jugadores, los del barza más tranquilos que los del Madrid. Sabían que el resultado solo dependía de ellos. Y así como no iban a ganar siempre, tampoco iban a perder siempre. Ya era hora, ya tenían que ganar.
Stark dio el silbatazo inicial y el esférico comenzó a rotar. Ambos equipos trataban de conseguir la posesión de este. Xavi Alonso con Diarra por un lado y Xavi Hernández con Keita por el otro. No había claridad. Mourinho, renegaba; Guardiola, pensaba; y el mundo, celebraba. Se jugaba uno de los partidos mas esperados del año. las jugadas comenzaron a llegar y con ello un Villa siempre comprometido con su labor, Casillas respondiendo a todo, por algo es el mejor arquero del mundo. Pero había algo extraño, Messi había desaparecido. Hasta el primer tiempo solo hizo algo diferente, dio un pase magnifico a Xavi para que este defina, Casillas nuevamente salva a Mou, hunde a Pep. El balón sigue rodando hasta que sucede algo que rompe la monotonía. Ronaldo dispara al arco, Valdes despeja mal, Ozil remata y nuevamente Valdes para demostrar que no solo esta Casillas, él también está, Mou no se la puede creer. Guardiola solo respira, se para y pide mas marca. Así termina el primer tiempo. Madrid con una muralla defensiva, pero sin poder ofensivo. Barza rotando la pelota como siempre, pero a diferencia de antes, no tiene claridad.
Guardiola no sabe que hacer, ¿atacar o defender? empatar no es mal negocio, sabe que aun falta la vuelta en el Camp Nou. Con todas estas dudas inicia el segundo tiempo. mourinho da la contra a los que le critican de ser muy defensivo. Mou tiene ganas de proponer. Entra Adebayor, sale Ozil. Menos pocesión, más ataque. Se jugaba el minuto 53 cuando el rostro de Guardiola cambio abruptamente. Ramos fue amonestado. No jugaría la vuelta, una posibilidad más, una esperanza más. Guardiola sonreía. Mou se alocaba, maldecía, puteaba, sabia que perdía mucho tenía que hacer algo. Pero lo peor aun no llegaba. En una pelota dividida Pepe entra fuerte, Alves actua, Stark compra. Pepe se va. Madrid queda con 10. Mourinho revienta, se quiere pelear con todos. Le recuerda la abuelita al juez. Este no aguanta y lo expulsa. Mou ya no sabe que berrinche hacer. Mira el reloj, sabe que ese es su único aliado. El barza es mas numéricamente pero no es mas como equipo. Guardiola que esta al borde del campo viendo el juego, gira, mira el banco y ve a un chico con ganas de mostrar lo que tiene. Su boca se abre lentamente y pronuncia su nombre:"Afellay". El chico sabe lo que tiene que hacer, sabe que si quiere tener un espacio tiene que aprovechar esto, tiene que demostrar porque llego al club y valla que lo hizo. Minuto 77, desborda por la banda derecha, pasa a Marcelo, centra, y ahí estaba ese alumno ingrato por momentos, pero que siempre encuentra el hueco para aparecer, para decir porque es el mejor del mundo, para empujarla. Guardiola celebra, grita; Mou, reniega, sabe que se le vino la noche. El Madrid se aloca, barza agarra confianza. Mou piensa; Pep reniega, sabe que tiene que aprovechar esto. Minuto 87, Madrid trata de marcar a todo lo que se mueve y comete el peor de sus errores, deja a Messi solo. El 10 catalán toma la pelota, deja a uno, dos, tres, cruza la pelota y el mundo grita esa bendita palabra: GOL. Un gol digno de los grandes un, gol que mata a Mou. Messi celebra, aparece como los grandes, en los momentos que mas se le necesita. Guardiola guarda la compostura, trata de no mostrar todo lo que lleva dentro. Sabe que esta batalla la ganó. El día es suyo.Ese día en el camerino todos gritan, se abrazan, celebran. Solo uno esta en un rincón parado mirando la alegría de todos. Sabe que gano la batalla, pero no la guerra. Sabe que ahora el tiene la gran oportunidad, sabe que ahora el ríe, sabe que le ganó. También sabe que no se puede confiar, no ahora, no ante su minima victoria, no ante el Madrid, no ante Mou. Muchos celebran, uno reflexiona.
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